por Fernando López Mackenzie
El llamado “error metodológico” en el cálculo de las tarifas eléctricas —que llevó a los consumidores a pagar $112 mil millones de pesos más de lo que correspondía y precipitó la renuncia del ministro de Energía Diego Pardow— no fue un accidente ni una equivocación técnica aislada. Según se reveló, la Comisión Nacional de Energía (CNE) aplicó erróneamente un doble reajuste en el mecanismo de reliquidación de precios, sumando al interés corriente un IPC adicional, lo que infló las cuentas de la luz durante más de un año. Este procedimiento se arrastraba desde 2017, pasando inadvertido bajo distintos gobiernos, hasta que funcionarios de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) lo advirtieron por casualidad durante una reunión técnica. El hallazgo, ocurrido ocho años después, permitió establecer que millones de hogares habían financiado, sin saberlo, un sobrepago cercano a US$115 millones a favor de las empresas generadoras de energía.