por Peter Schwarz
La amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de bombardear Irán hasta devolverlo a la Edad de Piedra no ha suscitado ninguna reacción en los medios de comunicación europeos o, en el mejor de los casos, solo un encogimiento de hombros. La amenaza de Trump de destruir el sustento de un país con 90 millones de habitantes y una cultura de 5.000 años de antigüedad no fue considerada digna de protesta por ninguno de los editorialistas y comentaristas que, por lo demás, no pueden callarse la boca cuando se trata del presidente ruso Putin.