Allende: el discurso final, la derrota del reformismo y la memoria confiscada

por Gustavo Burgos

Cada 11 de septiembre el último discurso de Salvador Allende vuelve a escucharse como si el tiempo se hubiese detenido a las nueve de la mañana de 1973. Su voz sobreviviendo al estruendo de los Hawker Hunter, el palacio en llamas, las últimas palabras transmitidas por Radio Magallanes y la decisión personal de no rendirse han adquirido la condición de una escena fundacional de la memoria política chilena. Pero precisamente porque se trata de una escena extraordinaria, cargada de una potencia moral difícilmente comparable en la historia universal, existe la obligación de hacer con ella algo más que emocionarse. Allende no habló únicamente como un hombre que sabía que iba a morir. Habló como jefe de un proceso político derrotado y, en sus palabras finales, quedaron condensados tanto la extraordinaria dignidad personal del Presidente como los límites históricos de la estrategia que había conducido a la Unidad Popular hasta aquel callejón sin salida. Ya hemos sostenido que la grandeza moral de Allende no puede ocultar el contenido político de aquellos discursos: mientras el golpe destruía materialmente el gobierno, la convocatoria a los trabajadores continuaba subordinada hasta el último instante a la institucionalidad y a las instrucciones presidenciales; el poder independiente de la clase obrera, cuya expresión embrionaria habían sido los Cordones Industriales, nunca apareció como alternativa estatal frente al derrumbe del aparato constitucional.

Leer más

Convención constitucional: ni constituyente ni democrática (2)

por Felipe Portales

A primera vista resulta extraño que una combinación mayoritaria de partidos políticos (como los de la ex Concertación) haya convenido la creación de una entidad destinada a crear una nueva Constitución que no se podrá aprobar por mayoría, regalándole virtualmente –con el antidemocrático quórum de los dos tercios- un poder de veto a la minoría, esto es, a la derecha tradicional. Sin embargo, si nos atenemos a los hechos sucedidos en estos últimos treinta años en nuestro país, constatados con rigor, aquello no nos debiera extrañar en absoluto.

Leer más

Ganamos la batalla, la lucha sigue

de Corriente Marxista Internacional-Chile

El Apruebo a una nueva Constitución ganó con un arrollador 78%. También ganó por mayoría amplia que los diputados constituyentes sean elegidos entre la población y no con la participación de los parlamentarios actuales. Los medios corren hoy a saludar la “fiesta de la democracia”, la “victoria de la institucionalidad y contra la violencia”. La clase trabajadora, por su parte, celebra y siente como propia esta victoria ¿Qué sigue ahora?

Leer más

Delitos negacionistas y de odio en Chile

por Felipe Portales

Han surgido varias voces críticas del muy buen proyecto de ley presentado en Chile para que -al igual que en varios países europeos que sufrieron políticas de exterminio de categorías de personas- se tipifique como delito el negar la existencia de los crímenes contra la humanidad cometidos bajo la dictadura de Pinochet.

Leer más

Homenaje a los niños víctimas del Chile de Pinochet

por Juan Carlos Ramírez

Treinta y dos niños, entre un mes y trece años fueron ejecutados por la dictadura de Pinochet. Uno continúa siendo detenido desaparecido. Y otro, Pablo Athanasius, fue parte de esta terrible lista hasta 2013, cuando las Abuelas de la Plaza de Mayo lo contactaron y aceptó hacerse el examen inmunogenético que demostró ser el hijo de los chilenos desaparecidos Frida Lashan y Miguel Athanasiu, estudiantes pertenecientes al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que se exiliaron en Buenos Aires en 1974. Nacido dos años después, fue secuestrado junto a sus padres cuando tenía apenas seis meses por agentes de la dictadura argentina y dados en adopción ilegal por una pareja vinculada al régimen de Videla. A él justamente, el nieto 109, fallecido en 2015, está dedicado el libro Niños de María José Ferrada e ilustrado por María Elena Vásquez.

Leer más

Hacia la construcción de un Frente de Izquierda en Chile

de MST-UIT

Chile es dirigido por un pequeño puñado de grandes empresarios apoyados por el imperialismo yanqui y las multinacionales. Las privatizaciones de las riquezas naturales (¡hasta el agua!), los derechos sociales, los servicios básicos, junto a los sueldos y pensiones de miseria, son la verdadera raíz de la desigualdad social. Millones de familias trabajadoras vivimos mal, para que un pequeño puñado de empresarios pueda amasar fortunas multimillonarias.

Leer más