de Fuerza 18 de Octubre
El país asiste a un espectáculo digno de una trama mafiosa. No le falta ningún condimento: personalidades encumbradas del mundo empresarial, político, judicial, policial comprometidas; sumas multimillonarias; intrigas; fiestas, sexo y drogas por supuesto. Luis Hermosilla, el abogado regalón de las más altas esferas del poder en las últimas dos décadas al menos, ha caído en desgracia y no por acción de la justicia, sino por una pasada de cuentas entre aliados circunstanciales en negociados turbios. A partir de allí, se corre el velo de una red que funciona en las sombras donde los 3 poderes del estado, el empresariado y delincuentes del crimen organizado, articulados por Hermosilla, trafican influencias, dineros, información y favores.