por Olivia Campos
En los últimos meses la agenda política y mediática está copada por un tema: la inseguridad. Los debates se realizan en los términos que imponen interesadamente los sectores políticos patronales y su sistema de medios. Del oficialismo a la oposición el tono del debate y las soluciones apuntan en un mismo sentido: el reforzamiento del aparato represivo con más recursos y herramientas legales. De este lado, las y los trabajadores que somos víctimas del accionar de las bandas delictivas y de las políticas represivas tenemos que tomar la palabra y poner las cosas en su lugar. Porque seguridad para el pueblo trabajador es trabajo con derechos frente a la inseguridad que impone la precarización laboral; seguridad es poder acceder a una vivienda, frente a la inseguridad que implica la precariedad que nos empuja a tomar terrenos y exponernos a la violencia estatal en los desalojos; seguridad para nosotros es poder acceder al derecho a salud y la educación frente a la inseguridad que implica para nuestras familias la privatización de éstos derechos elementales.