por Alfredo Jalife-Rahme
Son cuatro los prístinos mensajes que enviaron las esperadas represalias de Irán —»telegrafiadas» y hasta «calibradas», según Financial Times—:
- Más que un demoledor ataque de su panoplia de drones, misiles crucero, misiles balísticos, anunciado con 72 horas de antelación; se trató de una clara advertencia del impresionante poder letal de Irán.
- Se restituye la «deterrence» (disuasión por el terror) de Irán con sus misiles hipersónicos, según Scott Ritter.
- Irán lanzó asombrosa y exitosamente nueve misiles hipersónicos indetectables que golpearon en cuatro sitios los intereses de Israel: en sus dos bases militares super estratégicas de la fuerza aérea, que son Nevatim —donde se encuentran sus F-35 que transportan sus clandestinas bombas nucleares—, a 30 kilómetros de la planta nuclear de Dimona, y la base Ramon, además de la base secreta del Mossad en las anexadas Alturas del Golán de Siria, y otra base del Mossad en Tel-Aviv, según alardea PressTV.
- Iran se guardó en su arsenal bélico el lanzamiento de un contraataque de mayor profundidad y envergadura de la guerrilla libanesa Hizbulá.