George Steiner: «Trotsky y la imaginación trágica»

La biografía de Trotsky escrita por Isaac Deutscher, tan grande en extensión como en imaginación y aparato intelectual, hace que uno vuelva a preguntarse: ¿por qué cayó Trotski? ¿Qué condujo a la catástrofe al virtuoso táctico de la Revolución bolchevique, hombre que igualaba, y en algunos momentos superaba, a Lenin en previsión y brillantez de mente?

Las causas son complejas y las raíces de éstas se encuentran en el triunfo de la victoria. En diciembre de 1919, Trotski estaba en el pináculo de sus triunfos políticos y militares. A lo largo de una circunferencia de unos ocho mil kilómetros, los ejércitos blancos habían sido derrotados, articulados y puestos en fuga. Yudenich y sus carros blindados británicos fueron detenidos a las puertas de Petrogrado. En el frente austral, los guardias blancos estaban retirándose en desorden de Kiev y Poltava. En Siberia, el mito del almirante Kolchak de una Rusia antisoviética tocaba macabramente a su fin. En el Séptimo Congreso de los Soviets, Trotski, de nuevo izada, la bandera roja, parecía personificar aquella inventiva, osadía e impasibilidad de las esperanzas que habían hecho posible la victoria. Para el mundo, su nombre era leyenda.

Leer más

Kafka enamorado

por Antonio García Vila //

No es que sea el más innovador, el más experimental, el más leído; es que Kafka es, casi, el siglo, la modernidad: la técnica, el desarraigo, los conflictos edípicos, la tortura, el cuestionamiento de la Ley, el nihilismo… La bibliografía sobre su obra es, sencillamente, inabarcable; las interpretaciones, incontables; los análisis, minuciosos, y, sin embargo, cada vez que nos enfrentamos a sus textos se abre el mismo enigma al que se enfrentó Tucholsky cuando lo leyó en su época: ¿qué es esto? Psicoanalistas, estructuralistas, marxistas, sionistas, filólogos, biógrafos han aplicado sus bisturís a la vida y la obra de ese checo de lengua alemana, a ese judío asimilado de la periferia del Imperio, a ese funcionario que dedicaba sus noches insomnes a una maniaca escritura, y la autopsia nos ha revelado que, si bien no todo vale, muchas cosas pueden ser ciertas, aunque ninguna sea definitiva. Que no hay nada resuelto, que el tema sigue, afortunadamente, abierto, y que lo mejor sigue siendo, después de todo, tomar un libro suyo, abrirlo y recorrer sus páginas entre atónitos y aterrados, dejando escapar, sin embargo, de vez en cuando una sonrisa. De cualquier forma sí que conviene, antes de ello, que el lector despeje algún prejuicio adherido a su figura, limpiarlo de la imagen que más de un siglo de aluvión bibliográfico ha formado de él y plantearse su lectura no como algo enteramente nuevo, ya que sería imposible, pero sí desde una perspectiva lo más desprejuiciada posible.

Leer más

Lenin: Karl Marx (Breve esbozo biográfico, con una exposición del marxismo)

Carlos Marx nació el 5 de mayo (según el nuevo calendario) de 1818 en Tréveris (ciudad de la Prusia renana). Su padre era un abogado judío, convertido en 1824 al protestantismo. La familia de Marx era una familia acomodada, culta, pero no revolucionaria. Después de terminar en Tréveris sus estudios de bachillerato, Marx se inscribió en la universidad, primero en la de Bonn y luego en la de Berlín, estudiando jurisprudencia y, sobre todo, historia y filosofía. En 1841 terminó sus estudios universitarios, presentando una tesis sobre la filosofía de Epicuro. Por sus concepciones, Marx era entonces todavía un idealista hegeliano. En Berlín se adhirió al círculo de los «hegelianos de izquierda» (Bruno Bauer y otros), que se esforzaban por extraer de la filosofía de Hegel conclusiones ateas y revolucionarias.

Leer más