por Guilherme Ferreira
El martes, la Corte Suprema Federal de Brasil (STF) celebró una de las sesiones más turbulentas y tensas de su historia reciente. Esta sirvió para poner de manifiesto una guerra en curso entre facciones rivales de la clase dominante brasileña que se libra en el seno del máximo órgano judicial del país, en vísperas de las elecciones generales de octubre. En una situación sin precedentes en la historia de Brasil, los ministros del STF podrían convertirse ellos mismos en objeto de investigación como consecuencia del caso relacionado con el Banco Master —el banco liquidado a finales del año pasado en el mayor escándalo financiero de la historia del país.