“Tu nombre no es tu nombre”: la brutalidad del robo de niños de la dictadura argentina

Una infancia «feliz» 

Era querida por sus padres, el teniente coronel de la rama de Inteligencia del Ejército de Argentina Ceferino Landa y la dueña de casa Mercedes Moreira. La protegían mucho, como pasa con todas las hijas únicas. Nada de salidas al parque porque nunca se sabe qué peligros acechan en las calles, los subversivos están por todos lados, incluso ponen hojas de Gillette en los resbalines para herir a las niñas, le decían. Siempre la llevaban y la iban a buscar al colegio, a las casas de las amigas, a las clases de inglés. Nunca se había subido a una micro, ni al metro. Tampoco conocía otro barrio de la ciudad de Buenos Aires que aquel donde vivía, Belgrano. Veraneaban en la playa, en el resort del ejército de Punta Mogotes, y le organizaban las fiestas de cumpleaños en el Club Militar. Jamás se quedó a alojar en casa de alguna compañera, y las películas que veía en la tele eran grabaciones en VHS que le seleccionaban sus propios padres.

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Escrita por mujeres: 140 libros para descargar gratis en PDF

por Jesús Lévano

Desde clásicos escritos por mujeres como La novela de Genji —cumbre de la literatura japonesa, considerada la primera novela moderna del mundo— hasta obras contemporáneas como las de Beauvoir, Woolf, Mistral, Lispector y muchas más.

Hemos buscado en internet país por país, investigando sobre la literatura de cada región —con énfasis en Hispanoamérica y los nombres más resaltantes de los otros continentes— y hemos hecho una lista con links de descarga 100% gratis, para que puedan revisarse las obras de estas autoras.

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Stefan Zweig: el rapto de Europa

por Antonio García Vila //

La editorial Acantilado continúa, infatigable, su tarea de recuperación de uno de los europeos modélicos que contribuyó, en buena medida, a forjar la idea, un tanto romántica, bastante ingenua, de un mundo pasado si no ideal, al menos brillante, cultivado, sensible y lujosamente decadente: el mundo de ayer.

Era, no lo olvidemos, un mundo despótico e imperialista, un mundo marcado por unas jerarquías inapelables y una miseria sin cuento. Era el mundo que relucía en los dorados vieneses, en su pintura novedosa, en su música rupturista, en su literatura  crítica y su filosofía de vanguardia, y que se ocultaba en los suburbios, en la doble moral, en la prostitución y el desempleo. Un mundo mítico, es cierto, pero que ha ejercido sobre las generaciones siguientes un efecto deslumbrante que inducía a sortear la realidad y confiar en un sueño.

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