por Alan Woods
En el último periodo activo de su vida, Lenin estuvo ocupado fundamentalmente en los problemas de la economía soviética bajo la Nueva Política Económica. En 1921, bajo la presión de los millones de pequeños propietarios campesinos, el Estado obrero se vio obligado a desviarse del camino hacia la planificación e industrialización socialista con el fin de obtener grano para los trabajadores hambrientos de las ciudades. La vieja práctica de la guerra civil de requisar el grano tuvo que ser abandonada para aplacar a los campesinos, cuyo apoyo era necesario para que el estado obrero no sucumbiera ante la reacción. Se restableció un mercado libre de cereales y se hicieron concesiones a los campesinos y pequeños comerciantes mientras que las principales palancas del poder económico (bancos e industrias pesadas nacionalizadas y el monopolio estatal del comercio exterior) permanecían en manos del Estado obrero.