por Valerio Arcary
Los escritos de Trotsky sobre el fascismo constituyen el único análisis directo y elaborado de un Estado capitalista moderno en todo el marxismo clásico. Cualitativamente superiores a todo lo escrito por Lenin, tratan, sin embargo, de algo que ha resultado ser una forma atípica de Estado burgués del siglo XX, por históricamente importante que pueda haber sido en su momento su aparición. Para teorizar sobre la especificidad del Estado fascista en cuanto el más mortal enemigo de la clase obrera, Trotsky, desde luego, tuvo que brindar elementos de una contrateoría del Estado democrático-burgués, a fin de establecer el contraste entre ambos. Por ello, en sus escritos hay más consideraciones sobre la democracia burguesa que en los de cualquiera de sus predecesores […] En particular, mientras que en sus ensayos sobre Alemania subrayaba la imperiosa necesidad de ganar a la pequeña burguesía para una alianza con la clase obrera (a cuyo propósito citaba el ejemplo del bloque contra Kornilov en Rusia), en sus ensayos sobre el Frente Popular descartaba a la organización tradicional de la pequeña burguesía local, el Partido Radical […] El mismo cambio es evidente en sus artículos sobre la guerra civil española, aunque con algunas reservas y correcciones.1 Perry Anderson