por Michael Roberts
Los ciudadanos del Reino Unido han votado en las elecciones generales del 4 de julio. Las encuestas de opinión pronosticaban que el Partido Conservador sufriría una dura derrota después de 14 años en el gobierno. Se esperaba que el opositor Partido Laborista obtuviese una mayoría que finalmente ha sido de 410 escaños, una aplastante victoria, mientras que los conservadores conservan 121 escaños (de 365).