por Benjamín Mateus
La ciencia ha asestado otro golpe devastador a la teoría conspirativa de extrema derecha que sostiene que el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, fue creado y luego filtrado desde un laboratorio del gobierno chino en la ciudad de Wuhan.
Un nuevo estudio publicado en la revista Cell demuestra no solo la abrumadora evidencia del origen “zoonótico” (es decir, natural, más que artificial) del virus en animales salvajes vendidos en el Mercado de Huanan en Wuhan. En realidad, pone el foco en un puñado de especies animales presentes en el mercado e incluso en un puesto específico donde probablemente se produjo la transferencia de animales a humanos.