por Niklas Albin Svensson
Los mercados financieros están en auge como nunca antes. Tras algunos nervios en abril, cuando Trump anunció sus «aranceles recíprocos», los mercados bursátiles han batido un récord tras otro. Esto ocurre al mismo tiempo que los trabajadores se ven sometidos a una gran presión, las finanzas públicas están en crisis en todas partes, los bancos centrales no logran frenar la inflación y el desempleo asoma su fea cabeza. Algo no cuadra.