por Fernando López MacKenzie
La coyuntura internacional está marcada por un giro histórico de dimensiones profundas. El orden económico surgido tras la Segunda Guerra Mundial, basado en instituciones multilaterales como el FMI, el Banco Mundial y la OMC, atraviesa una crisis terminal. El neoliberalismo globalista, que durante décadas sirvió de dogma incuestionable para las clases dominantes, ha entrado en una fase de descomposición. Este reordenamiento geoeconómico —caracterizado por el retorno al proteccionismo, la intervención estatal selectiva y el nacionalismo económico— está dando forma a una nueva etapa del imperialismo. Y con ella, a una nueva forma de dominación política: la ultraderecha reaccionaria y plebiscitaria, expresada en figuras como Trump, Milei, Meloni, Modi.
Veremos cómo esta coyuntura política general incide en Chile hasta en su proceso electoral.