por Joan Claravall
La revolución española estalló en julio de 1936 como respuesta al golpe de Estado del general Franco. La clase obrera se enfrentó heroicamente al golpe franquista armándose y luchando contra las fuerzas de la reacción calle por calle, ciudad por ciudad. Al cabo de unos pocos días, la mayor parte del territorio peninsular del país estaba en manos del campo republicano, incluidas las principales ciudades de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao.