por Fabián Puelma
Esta conmemoración de los 5 años de la revuelta popular ha estado marcada por una hiperactividad propagandística desde la clase dominante. Los diarios oficiales amanecen plagados de editoriales, reportajes y estudios de opinión que hacen eco de una idea central: la revuelta ya no tiene apoyo. Los think tanks ligados al empresariado han realizado sendos seminarios para analizar este fenómeno. Llama la atención que se gaste tanta energía y recursos para propagandizar una idea tan trivial. Por supuesto que frente a la revuelta hoy prima la decepción. Después de todo, ni los procesos constituyentes, ni el gobierno de Gabriel Boric, ni mucho menos la derecha y el empresariado, han dado respuesta a las demandas y urgencias que motorizaron la revuelta.