por Alejandro Valenzuela Torres
La reciente excarcelación de José Octavio Zara Holger, exbrigadier del Ejército y agente de la DINA, revela con toda su crudeza los límites de la justicia chilena en materia de violaciones a los derechos humanos. Condenado a 17 años de prisión por el asesinato del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert —acto terrorista ejecutado en pleno Buenos Aires, con la colaboración del agente y mercenario norteamericano Michael Townley—, Zara vuelve a la vida civil, para algarabía de la «familia militar», después de cumplir su sentencia en el penal de privilegio de Punta Peuco.