por Alan Woods
Shakespeare transformó la literatura inglesa, elevándola a alturas inauditas, y que no han sido alcanzadas posteriormente. Como un flameante meteorito a través del firmamento, arrojó una luz asombrosa sobre todo un período de nuestra historia. Su impacto en la literatura universal fue, sin duda, mayor que el de cualquier otro escritor. Sus obras han sido traducidas a todos los idiomas. Lejos de apagarse, su estrella brilla tanto como el primer día desde hace siglos.
«Él no era de una época, sino de todos los tiempos» (Ben Jonson sobre Shakespeare)
En Literatura y Revolución (1924), Trotsky escribió lo siguiente: «Una nueva clase no empieza a crear toda la cultura desde el principio, sino que se apodera de la antigua, la clasifica, la reorganiza y construye sobre ella». Si bien Aristóteles y Goethe representaban para Trotsky la cúspide del alcance humano, Edipo Rey, de Sófocles, le pareció una obra que «expresa la conciencia de todo un pueblo”. Lo mismo podría decirse de William Shakespeare, el más célebre escritor de habla inglesa.