por Vijay Prashad
Es casi como si el ejército israelí tratara de reunir al mayor número posible de palestinos en un mismo lugar para luego asesinarlos a todos. Ahmed Abed y su familia huyeron de la escuela de Dalal al-Maghribi a principios de agosto después de que un ataque aéreo israelí los desplazara. Ese ataque aéreo mató a 15 palestinos que se habían refugiado allí después de que Israel bombardeara sus casas en el barrio de Ash Shujaiyeh de la ciudad de Gaza. La familia llegó a la escuela al-Taba’een, una escuela privada con una mezquita anexa, que albergaba a 2.500 personas. Desde que los israelíes comenzaron su último bombardeo sobre Gaza en octubre de 2023, los palestinos se han refugiado en escuelas privadas y en escuelas gestionadas por las Naciones Unidas (ONU). La ONU informa que, en la Franja de Gaza, los ataques israelíes han dañado 190 de sus instalaciones, la mayoría de ellas escuelas. Quedan pocos santuarios en Gaza. Estas escuelas –privadas o de la ONU– son los únicos lugares que se consideraban relativamente seguros.