por Gustavo Burgos
La imagen corresponde a una escena icónica del cine de los 90, «Perros de la calle». Mr. Orange (Tim Roth) chapotea en su propia sangre durante casi toda la película. No contaré el desenlace por si alguien no la ha visto y recomiendo verla en estos días o re verla si corresponde. El sujeto actúa moralmente dominado, desangrándose de fidelidad dignamente. La fragilidad física del actor —parece muy pequeño comparado al resto— contribuye a acentuar el vigor ético de su alegato.