por Jordan Shilton
Menos de dos meses después de que el presidente fascista estadounidense Donald Trump lanzara la guerra criminal entre Estados Unidos e Israel contra Irán en la madrugada del 28 de febrero, el conflicto está teniendo un impacto económico devastador para decenas de millones de trabajadores en todo el mundo. La determinación del imperialismo estadounidense de consolidar su dominio sobre Oriente Próximo, una de las regiones productoras de energía más importantes del mundo, ya se ha cobrado la vida de miles de iraníes en seis semanas de bombardeos brutales e indiscriminados. Pero las consecuencias económicas de la guerra instigada por Estados Unidos y el bloqueo del estrecho de Ormuz podrían resultar aún más devastadoras.