por Javier Cabrera
Cuando se cumplen cien años del triunfo del fascismo en Italia, buena parte de la izquierda se halla sumida en el pánico por la victoria electoral de Giorgia Meloni en las recientes elecciones italianas. Pocos serán los que resistan la tentación de hacer un paralelismo histórico simple entre lo que fue el triunfo de la reacción fascista tras el fracaso de un proceso revolucionario con lo que son unas simples elecciones parlamentarias en ausencia de una batalla decisiva entre las clases.