por Rubén Rivera
Aunque es un hecho no muy conocido, por estas fechas se cumplen 200 años del efímero primer imperio, presidido por Agustín de Iturbide, el cual duró de mayo de 1822 a marzo del año siguiente. Iturbide y su legado siempre han sido reivindicados por los sectores conservadores, cuya interpretación de la Revolución de Independencia es, en el mejor de los casos, que fue una desgracia ante la cual figuras como Iturbide intentaron poner orden, protegiendo religión, familia y propiedad.