por El Porteño
A treinta y nueve años de la Operación Albania, conocida también como la Masacre de Corpus Christi, la memoria de aquellos acontecimientos continúa ocupando un lugar central en la historia de la lucha contra la dictadura militar chilena. Entre el 15 y el 16 de junio de 1987, agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI) ejecutaron una de las operaciones represivas más importantes y sangrientas de la fase final del régimen de Augusto Pinochet. Doce militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) fueron asesinados en diversos puntos de Santiago en una acción cuidadosamente planificada por los organismos de inteligencia del Estado. Presentados inicialmente como muertos en enfrentamientos armados, los hechos fueron posteriormente esclarecidos por las investigaciones judiciales, las cuales demostraron que gran parte de las víctimas había sido previamente capturada y ejecutada. La Operación Albania constituyó una acción de terrorismo de Estado destinada a destruir uno de los destacamentos revolucionarios más importantes surgidos en la lucha antidictatorial.