por Patricio Guzmán //
La resolución en favor de Chile, resolviendo que el país no tiene obligación de negociar, desestimando en todos sus puntos la tesis de Bolivia que sostenía que por justicia expectativa y una serie de actos diplomáticos, Chile se había comprometido a negociar una salida soberana de Bolivia al mar, no termina con el centenario conflicto pero evidentemente coloca al Estado chileno en una situación más favorable que con un fallo adverso. Fallo que hay que recordar en ningún caso iba a ceder soberanía territorial chilena a Bolivia, ya que lo que se discutía era solamente la obligación para Chile de negociar de buena fe.