por Juan García
Este artículo tiene su origen en una preocupación actual: el interés por recuperar las campañas electorales como instrumentos de agitación revolucionaria entre los trabajadores, combatiendo tanto las tendencias a la adaptación política de la izquierda a los marcos de la democracia capitalista como el refugio en las posiciones sectarias adaptadas a la marginalidad política. La reivindicación de la lucha electoral como un terreno de la lucha de clases, de la vigencia del frente único y el combate a la integración de la clase obrera a variantes de colaboración de clases, la cuestión de los métodos de lucha parlamentarios y extraparlamentarios, en un cuadro de lucha por un gobierno de los trabajadores, tienen una importancia fundamental para la izquierda actual. Alejada de los métodos del marketing electoral, la política electoral de los bolcheviques, parte de un análisis sólido del rol de las clases, y los partidos en la lucha política, una caracterización que sirve de base para orientar la tarea electoral y parlamentaria para desarrollar la conciencia y fortaleza del proletariado en la lucha por el poder político. En una etapa de bancarrota capitalista, crisis políticas y rebeliones populares, donde las tendencias disolventes del régimen social ponen a prueba todas las estructuras políticas tradicionales, se vuelve a producir, como en aquella época, un verdadero laboratorio político para la izquierda. Bienvenido sea.