por David Hevia
El trabajo de Edmundo Moure Rojas, expresado en este libro —junto al humor que procede de la maestría—, corresponde a la responsabilidad de una memoria que de la primera a la última página ennoblece el oficio literario de narrar. Quienes en serio deseen empaparse del cauce de las letras nacionales y aun comprender varios de los resortes que desatan la producción en marcha de los autores que pueblan los últimos 100 años, tendrán que hacer algo que escandalizaría a la crítica literaria, si acaso la hubiera: visitar, además de la obra, algunas de las circunstancias que le dieron vida.