por Chris Hedges
El neoliberalismo, mejor comprendido por su término menos edulcorado de capitalismo despiadado, es el veneno que ha destruido nuestra democracia. Ha proporcionado a la clase multimillonaria y a las multinacionales la cobertura ideológica para empobrecer a la clase trabajadora, imponer una austeridad paralizante, socavar las instituciones democráticas, corromper a los dos partidos políticos gobernantes y transformar nuestros tribunales en apéndices de las multinacionales y los ricos.