Cuando la muerte llegue y decapite a los tulipanes,
¿quién saldrá ganando?
Paul Celan
Mi carrera de fotógrafo iba en picada. Era un fotógrafo de celebridades, me iba bien, viajaba, tenía un público extenso y fiel en ese mundo venial llamado la farándula. Era famoso y hasta apreciado. Nunca me gustó que me llamaran “el fotógrafo de las estrellas”, sin embargo, encontraba ese sobrenombre tan vulgar como necesario. Todo cambió cuando conocí a Fabiana, una fotógrafa incandescente enamorada de las causas sociales.