por Susana López
Los marxistas estamos en contra de legalizar la prostitución. Nos oponemos a los postulados liberales que defienden la “libertad” de la mujer para mercantilizar su cuerpo. No existe tal libertad. Más del 80% de las mujeres que ejercen la prostitución lo hacen obligadas por traficantes de personas y proxenetas. Y salvo una ínfima cantidad de mujeres, las que no son víctimas de la trata, ejercen la prostitución bajo condiciones de desesperación, lo que implica que la elección no es libre ni mucho menos.