Las áreas de inteligencia de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) y Carabineros de Chile realizaron tareas de espionaje sobre Santiago Maldonado, su familia y miembros de la comunidad mapuche de manera coordinada. El joven anarquista fue considerado “un blanco” por ambas fuerzas, es decir un objetivo como posible miembro de la RAM. También se recopiló información de “argentinos vinculados a la causa mapuche”. La orden la dio directamente Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, quien envió al comandante mayor Jorge Domínguez, director de Inteligencia Criminal y al comandante Rafael Antonio Benz, jefe del Centro de Análisis de Inteligencia, ambos de GNA, a Esquel y Temuco –corazón de la Araucanía- para “la producción de información (espionaje) que nuestra ley en la materia prohíbe”, sostuvo a este periodista Paula Litvachky, directora del área de Justicia y Seguridad del CELS.