La revolución argentina de diciembre de 2001: «Esa maldita costumbre de matar III»

por Leonidas Noni Ceruti

«Para matar al hombre de la paz/ tuvieron que desatar la guerra turbia/ para vencer al hombre de la paz/ y acallar su voz modesta y taladrante/ tuvieron que empujar el terror hasta el abismo/ y matar más para seguir matando/ para batir al hombre de la paz/ tuvieron que asesinarlo muchas veces/ porque el hombre de la paz era una fortaleza». ”Fragmento de «Hombre de la paz» de Mario Benedetti

Como ya hemos planteado en otros artículos, las clases dominantes en nuestro país siempre han apelado a la violencia para resolver y hacer frente a los conflictos y las crisis políticas, económicas y sociales. Eso es lo que aconteció una vez más en aquel Diciembre del 2001, cuando el pueblo ganó las calles y las plazas. Sobre ese mes de lucha, represión y muerte nos hemos de explayar, para ver en acción a los distintos actores que participaron y como, desde el poder político, se apeló a la violencia del Estado para hacer frente a las demandas populares. 

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Crónica de José Martí sobre el linchamiento de los Mártires de Chicago, un 11 de noviembre de 1887

por Leonidas Noni Ceruti

Luego de la masacre, y como consecuencia de esos sucesos, los principales dirigentes obreros fueron detenidos y condenados a muerte en una farsa que llamaron “juicio”: GEORGE ENGEL, MICHAEL SCWAB, LOUS LING, ADOLPH FICHER, SAMUEL FIELDEN, HESSOIS AUGUSTE SPIES, OSCAR NEEBE Y ALBERT R PARSONS Unos días antes de la ejecución, se conmuto la pena de muerte por la de prisión perpetua a Michel Seawab, periodista y a Samuel Fielden, ex predicador metodista, mientras que Oscar Neebe fue condenado a 15 años de trabajos forzados. Otro de ellos, Louis Ling, apareció “suicidado” en su celda por la explosión de un cartucho de dinamita colocado en su boca a modo de cigarro. Los que murieron en la horca el 11 de noviembre de 1887 fueron los cuatro restantes: Albert Parsons, periodista, Adolfo Fischer, tipógrafo, George Engels, tipógrafo, y Augusto Spies.

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