por Richard Wolff
Un año después del inicio del segundo mandato de Trump, queda claro lo que su presidencia pretende lograr. Por un lado, se exagera enormemente el impacto de sus iniciativas. Sin embargo, se reconoce mucho menos cómo las condiciones existentes y la política convencional de los partidos en Estados Unidos han dado lugar a Trump y a la mayor parte de lo que hace. Tanto Trump como la política estadounidense y todo su entorno se basan en los cambios fundamentales del capitalismo estadounidense, que configuran y reflejan su declive en el mundo. Entre ellos destacan especialmente ciertos aspectos relacionados con la clase, la raza y el género.