por Cristopher Lynn Hedges
Bese el anillo. Arrodíllese ante el Padrino. Entréguele tributo, una parte del botín. Si él y su familia se enriquecen, usted se enriquece. Entre en su círculo íntimo, sus hombres y mujeres «hechos», y no tendrá que seguir las reglas ni obedecer la ley. Puede destripar la maquinaria del gobierno. Puede convertirnos a nosotros y al mundo natural en mercancías para explotar hasta el agotamiento o el colapso. Puede cometer crímenes con impunidad. Puede burlarse de las normas democráticas y la responsabilidad social. La perfidia es muy rentable al principio. A largo plazo, es un suicidio colectivo.