por Alejandro Valenzuela Torres
El reciente veredicto dictado por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Temuco en la causa conocida como Operación Huracán constituye uno de los hitos judiciales más elocuentes de los últimos años en cuanto a la constatación probada de prácticas sistemáticas de montaje policial contra militantes del movimiento mapuche y, en particular, contra la Coordinadora Arauco Malleco. La condena unánime contra cinco oficiales de Carabineros y un funcionario civil de la Unidad de Inteligencia Operativa Especializada de La Araucanía por reiterados delitos de falsificación de instrumento público y obstrucción a la investigación, cometidos en 2017, despeja cualquier duda razonable respecto de la fabricación deliberada de pruebas, la manipulación de informes periciales y la instrumentalización del aparato penal con fines políticos. No se trata de excesos aislados ni de errores técnicos: el tribunal dio por acreditada una dinámica organizada de adulteración probatoria, sostenida en el abuso del cargo, el respaldo jerárquico y la connivencia funcional entre inteligencia policial y persecutores.