El caso de Marcelo Esteban Barrios Andrade, joven estudiante de 21 años de edad, militante del FPMR, asesinado por un grupo de infantes de marina comandados por Sergio Chiffelle Kirby el 31 de agosto de 1989 en su casa en el Cerro Yungay del puerto de Valparaíso, es un caso emblemático para demostrar las distintas formas en que ha operado y sigue existiendo la impunidad en Chile ante graves violaciones de derechos humanos.