por Aday Quesada
A finales del mes de septiembre del pasado año, es decir, hace tan solo un par de meses, el Gobierno de Estados Unidos firmó, con mucho sigilo mediático y tratando de que no se levantara la liebre, dio a conocer un documento que puede cambiar drásticamente y para siempre el modo en que se entiende la disidencia política en una democracia. A finales del pasado mes de diciembre, la implementación de este memorandum presidencial se ha acelerado.