Paulina Aguirre Tobar era conocida en la clandestinidad como «Luisa», lleva la historia en su sonrisa y la lucha en la sangre. Desde los 12 años, inició su compromiso con la resistencia.
A los 14 es admitida en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), ya cumplía tareas militantes: recibía contactos, transmitía instrucciones, instruía y se entrenaba con disciplina, su formación y perfil estaban basados en el rigor y en la furia de sus ojos.