por Madeleine Ritts
La salud mental es evidentemente difícil de categorizar o definir. Después de más de dos siglos de estudio, apenas estamos cerca de conseguir explicaciones satisfactorias -científicas o de otro tipo- para las diversas formas de malestar y perturbación psíquica que pueden experimentar las personas.
La dificultad para comprender el sufrimiento psicológico se ve agravada por el hecho de que las adversidades sociales y personales -como la pobreza, la desigualdad, la precariedad económica y las experiencias de violencia o abuso- influyen significativamente en nuestra salud mental. Y, sin embargo, la experiencia de traumas semejantes afecta a los individuos y a su salud mental de manera diferente. ¿Por qué algunos supervivientes de la guerra desarrollan síntomas de estrés postraumático y otros no?