por Paul Craig Roberts
Los gobiernos corruptos de EE.UU. y Gran Bretaña, con la gran ayuda y complicidad de los periodistas mainstream occidentales, han destruido la protección del periodismo según la Primera Enmienda. La extradición de Julian Assange a Estados Unidos para ser juzgado por espionaje señala el fin de la prensa libre como método para exigir responsabilidades al gobierno. A partir de ahora, cualquier periodista que publique una historia filtrada desfavorable para el gobierno puede ser procesado como espía.