por Pablo Concha
En 1951 Manuel Rojas lanzaba Hijo de ladrón entre la aprobación de la crítica y de sus pares, consagrándose como el principal narrador chileno del medio siglo. También en 1951 José Santos González Vera publicó en la revista Babel un artículo llamado “Manuel Rojas”, suerte de semblanza de su amigo en la que, además de abordar aspectos biográficos y estéticos, esbozaba la lógica de su actuar político-social: