por Felipe Avendaño
Hace un año la oposición presionaba a La Moneda para promulgar la Ley Naín-Retamal, bajo el argumento de que el aumento de penas desincentiva los ataques contra policías. 383 días después, tres carabineros fueron asesinados a sangre fría en Cañete, donde ni el aumento de penas ni el Estado de Excepción hicieron dudar a los homicidas. Hoy pareciera que existe la misma premura por sacar normas, como son las modificaciones a la Ley Antiterrorista.