por Simon Hersh
Es sabido que el presidente Joe Biden lleva meses sin saber qué hacer, ya que él y sus asesores de política exterior han instado a un alto el fuego que no se producirá en Gaza, mientras siguen suministrando armas que hacen que ese alto el fuego sea menos probable. Existe una paradoja similar en Ucrania, donde Biden ha estado financiando una guerra que no se puede ganar y se ha negado a participar en negociaciones que podrían poner fin a la matanza.