Es sabido que en el cine latinoamericano de las cuatro últimas décadas no hay una unidad absoluta y determinante en lo que hace a los criterios técnicos y estéticos adoptados por los realizadores. Décadas atrás, Octavio Paz, habló de “ rupturas” en las vanguardias de Latinoamérica como forma de generar cambios; disparidad de criterios entre las avanzadas artísticas europeas y norteamericana y las propias formas de crear que llevan al” quiebre” a los creadores.