por Marcelo Yunes
Más que “plan económico”, lo que existe –y lo que genera el apoyo entusiasta de FMI, “mercados” y gran patronal– es un plan político-estratégico de reconfigurar el funcionamiento del capitalismo argentino arrasando con las conquistas sociales, las relaciones laborales y la clase trabajadora misma. Una apuesta que parece a todo o nada y que, por lo tanto, conlleva riesgos inmensos… para los dos bandos.