por Jeffrey Sachs
La CIA tiene tres problemas fundamentales: sus objetivos, sus métodos y su falta de responsabilidad. Sus objetivos operativos son los que la CIA o el Presidente estadounidense definen como de interés para Estados Unidos en un momento dado, independientemente del Derecho internacional o de las leyes estadounidenses. Sus métodos son secretos y engañosos. La ausencia de rendición de cuentas significa que la CIA y el Presidente dirigen la política exterior sin ningún escrutinio público. El Congreso es un felpudo, una comparsa.