de Coordinadora por los Derechos Humanos y de los Pueblos
1.- El 4 de julio de 2024, ha de quedar inscrito en la historia de nuestros pueblos de la América Morena y Rebelde, como aquel día donde la voluntad y generosidad de la diversidad latinoamericana fue capaz de – articuladamente- golpear al principal enemigo de la humanidad, al Imperialismo yanqui. Las luchas y revueltas de nuestros pueblos venían coincidiendo históricamente, el 4 de julio fue el paso, el salto sustancial para que aquello comenzase a ser querido, intencionado y expresado de manera conjunta como un incipiente puño de combate. La Protesta Continental contra el Imperialismo Yanqui, que tuvo expresión concreta en 8 países (México, Bolivia, Perú, Chile, Argentina, Colombia, Guatemala y Australia) de forma intencionada, no se puede entender sin el punto de quiebre que significó la realización del Encuentro Latinoamericano de DDHH y de los Pueblos para una América Rebelde, Revolucionaria, Antimperialista y Anticapitalista en la ciudad de Santiago de Chile, el 9 y 10 de diciembre pasado. Lo realizado, lo concretado y el proceso que permitió que el pasado 4 de julio se transformase en una Victoria latinoamericana, es de carácter histórico y sin duda que abre nuevos escenarios y posibilidades para las luchas conjuntas de los Pueblos del Continente.