por Mario Peña
En el primer borrador del guion de Michael, el plano que daba comienzo a la cinta era uno en el que Michael Jackson miraba entristecido la ventana de una de las habitaciones de Neverland, rancho de más de mil hectáreas donde habitaba, mientras llegaba la policía después de ser acusado de abuso sexual a menores en ese mismo lugar. En el corte proyectado en salas, la película arranca con un plano de Michael llegando al escenario en uno de sus más icónicos conciertos en 1988, el Bad Tour en Wembley. Poco más hay que añadir frente a lo esclarecedor de este hecho respecto a la concepción original y reescrituras posteriores del libreto una vez la familia Jackson ejercieron como productores ejecutivos.