por Aeyal Gross
La demanda de Sudáfrica contra Israel no es el primer posible caso de genocidio que ha de abordar el tribunal mundial. Resoluciones anteriores alimentarán la esperanza tanto de la población palestina como la de Israel, pero en última instancia tal vez saque a relucir las limitaciones del derecho internacional. Según este, para demostrar que se comete genocidio es preciso probar un elemento físico y otro mental: uno o varios actos cometidos con la intención de destruir, en su totalidad o en parte, un grupo nacional, étnico, racial o religioso.